Anchoas del Cantábrico en conserva: ¿Por qué es un gusto consumirlas?

Consumir anchoas del Cantábrico es todo un lujo para los paladares. Para conseguir este estupendo sabor, se elaboran de forma artesanal en la zona norte de España.

Es un producto que se suele consumir de aperitivo (añadiendo simplemente un poco de aceite de oliva virgen están estupendas) pero que además, ayuda a mejorar otros platos como ensaladas, pizzas, salsas, pastas… y casi todo lo que se te pueda ocurrir.

Todo lo que debes de saber sobre las anchoas del Cantábrico en conserva

¿De dónde se consigue la materia prima?

Se trata de un pez conocido como anchoa que no tiene unas dimensiones superiores a los 15cm. Sus escamas son muy pequeñas y tiene un aspecto plateado muy característico.

Sin embargo, solo lo encontramos en ciertos momentos del año. La razón de ello es que en la estación invernal, las anchoas descienden a bajas profundidades para poder reproducirse. Una vez que haya pasado el invierno, emergerán a la superficie y entonces ya se podrán pescar.

¿Cómo se elaboran?

Una de las claves de conseguir ese sabor tan especial es precisamente que su elaboración es completamente artesanal.

  1. Lo primero que se hace es salar y prensar la materia prima. En el momento en el que hemos completado este proceso, dejaremos que el producto repose durante un tiempo aproximado de unos 5 meses. Además, es primordial que la temperatura a la que se van a conservar no se salga del intervalo entre los 18 y los 25 grados. Poco a poco irán adquiriendo ese color tan característico que observamos cuando las compramos que indicará al experto que ya están listas.
  2. Una vez que tengamos el primer punto listo, entonces se procede a cortarlas y se dejan secar. Se utiliza un método muy especial de centrifugado con el objetivo de que eliminen la mayor cantidad de sal posible.
  3. De forma manual, se procederá a la apertura del producto con el objetivo de retirar con cuidado la raspa central; se tiene que hacer con cuidado porque de esta manera sale toda la tripa y no se queda ningún resto.
  4. Finalmente, hay que iniciar el proceso de limpieza: se eliminan los restos de aletas y de colas que se puedan haber quedado. El producto se conservará en aceite de oliva siendo introducido junto a él en botes o latas. Estos botes deben de garantizar el sellado que asegurará su permanencia al paso del tiempo sin que el producto se pueda estropear.

De entre todos los tipos de anchoas que podemos encontrar en el mercado, una de las más sabrosas es la anchoa Nardín ahumada del Cantábrico que, según la opinión gastronómica, se considera una de las mejores de todo el mundo.

Ahora ya sabes cómo se elabora uno de los productos más característicos del Cantábrico. Con mucho mimo y amor desde su pesca hasta su preparación.