¿Sabes lo que es un cepo para parking?

Muchas veces el uso de la plaza de parking no está falta de polémica en el momento en que un vecino invade nuestro espacio y nos hace difícil o imposible aparcar nuestro vehículo. Estas intromisiones nos empujan a defendernos, delimitando nuestro espacio o disuadiendo de que nos lo invadan.

Por esto cada vez es más frecuente que en los parkings veamos un tipo de artilugios parecidos a un cepo anclado al suelo. Son los denominados cepos para parking, y sirven para delimitar el espacio del aparcamiento, para que otros automóviles no invadan el espacio que tenemos contratado o que es de nuestra propiedad.

Los cepos para parking son dispositivos que pueden tomar varias formas y medidas y tener un sistema constructivo diferente. Sin embargo, su función es la misma: delimitar nuestro espacio y evitar que coches de dimensiones más grandes o que conductores irrespetuosos invadan nuestra plaza.

Modelos de cepos de parking

El cepo para parking, conocido también como «cepo guardaplazas», puede costar de treinta a ochenta euros, según el modelo. Por ejemplo, los hay de colores vistosos para darles una mayor visibilidad y con puntos de apoyo extra que les confiere una mayor resistencia contra golpes eventuales.

También hay cepos para parking fabricados con tubo de acero galvanizado por el sistema Sendzimir, que son de pequeñas dimensiones pero muy resistentes y que se cierran con un candado; cepos abatibles, que desaparecen cuando el coche ya está estacionado, y un largo etcétera.

¿Hasta qué punto es legal poner un cepo para parking?

Antes de decidirse por uno de estos cepos, hay que plantearse si es legal ponerlos. Existen tres casos que hay que observar para determinar si su uso es lícito o nos podemos topar con problemas:

– El primer caso es cuando la plaza de parking es de nuestra propiedad, junto con el piso donde vivimos. En este caso somos los dueños y señores de nuestra plaza y podemos hacer las modificaciones que queramos, siempre que avisemos antes y no limitemos la libertad del vecino.

– El segundo caso es cuando el garaje forma parte de la comunidad de propietarios y con una plaza adjudicada. Este caso es un poco más peliagudo, porque aunque tengamos la plaza adjudicada, la propiedad no deja de ser comunal, y todo cambio –incluso el de poner nuestro cepo– deberá ser aprobado por consenso.

– Y el tercer caso es cuando el garaje es también de la comunidad pero no hay ninguna plaza adjudicada (todo el mundo aparca donde quiere o puede). En este caso tenemos prohibido poner nuestro cepo para parking porque el espacio es nuestro pero compartido, y sería una violación de la propiedad comunitaria. Una salida sería someter el tema del cepo para parking a votación de la comunidad y votar su aplicación bajo el principio «o para todos, o para nadie».

Y tú, ¿sabes en qué caso está tu plaza de parking? Lo mejor es que consultes con tu administrador de fincas o, si eres propietario, revises las escrituras de tu apartamento antes de dar el paso de comprar un cepo para parking.